Abi Feijo

“Cuando comenzamos la aventura de Filmógrafo éramos ingénuos y creíamos en la existencia de un mercado para esta clase de películas. Después la experiencia nos mostró las cosas de otra manera, pero para entonces ya era tarde: éramos adictos y no podíamos detener nuestro amor por el arte de la animación”.

Tras ganar en 1984 el Premio Nacional en Canadá por el corto Oh que calma, el portugués Abi Feijó (Braga, Portugal, 1956) fundó El Filmógrafo en 1987, un pequeño estudio que reunía a una nueva generación de realizadores de películas de animación. Basado en un modelo de ilustración artesanal (construido con materiales como arena y cristal) El Filmógrafo produjo importantes títulos y colocó la animación portuguesa en el punto de mira internacional. Especialmente tras el estreno en 1993 del cortometraje Los salteadores, que situaba su acción dentro de un coche en viaje nocturno por las carreteras portuguesas de los años 50, en el que cuatro personajes discutían la "identidad" de un grupo de hombres capturados y asesinados, años atrás, en el rescoldo de la Guerra Civil Española. Perspectivas que se confrontaban con el contexto de la dictadura fascista en Portugal. Hasta su cierre en 2002, El Filmógrafo creó medio centenar de animaciones, algunas de enorme calidad y muchas realizadas por el propio Feijó, contando también con nombres como Pedro Serrazina, José Miguel Ribeiro, Pierre Bouchon o Regina Pessoa. El estudio realizó también cursos y talleres dirigidos a la formación de jóvenes animadores, con lo que pretendia asentar las bases para la continuidad de esta incipiente industria.
El animador Pedro Serrazina comentaba en una entrevista que “si el cine de animación portugués actual tiene la calidad que todo el mundo reconoce, se debe en gran parte al trabajo y al incuestionable esfuerzo de Abi Feijó, quien siempre creyó que vivir de la animación podría ser más que un simple sueño”.

“Nuestro propósito principal era tener una estructura pequeña, con las mejores condiciones técnicas posibles, pero sin caer en la tentación de pensar que la tecnología lo es todo en la vida. Amamos ser eclécticos, siempre buscando nuevas maneras de crear animaciones y de explorar nuevas técnicas”. Como director, Feijó ha explorado una gran cantidad de técnicas de animación y ha prestado siempre un extremo cuidado a los guiones. Por ejemplo, cuando la productora inglesa Halas & Batchelor le propuso participar en un proyecto audiovisual sobre los países de la Unión Europea, Feijó ofreció el cortometraje Fado lusitano, en el que describía Portugal como “un pequeño país a la cola de Europa, con un corazón errante, un espíritu aventurero, un alma amargada y un cuerpo obediente”.

El propio Feijó explicaba en el anuario Cinemania de 2002 el cierre de El Filmógrafo, argumentando que una de las principales razones de su desaparición tuvo que ver con el ritmo artesanal de la producción, “incapaz de competir con los ritmos de trabajo industrializados”. La gestión de su financiación también sumó graves problemas al estudio y, por último, el nacimiento del centro Casa da Animação, que absorvió las energías y los recursos destinados a la animación. A pesar de su cierre, El Filmógrafo marcó una época en el cine de animación portugués y contribuyó en gran medida a su profesionalización.

A lo largo de su trayectoria profesional, Feijó ha recibido más de 40 galardones internacionales por su trabajo artístico de animador. Además, es profesor de la Universidad Católica de Porto, organizador y orientador técnico y pedagógico en numerosos talleres de animación; Presidente de ASIFA International; Presidente de la Casa da Animação-Associación Cultural, y miembro de Cartoon Portugal. (via)

En el año 2002 funda Ciclope Filmes, produciendo "História Trágica com Final Feliz" (2005), de Regina Pessoa.




FLIP - Making Off - "Fado Lusitano" (1995)