Joanna Quinn

Lo primero que sorprende de Joanna cuando la conoces, siendo una figura tan relevante y reputada en el mundo de la animación, es su accesibilidad, su amabilidad y su absoluta falta de pretensiones. Esas mismas cualidades pueden encontrarse latentes en los personajes de sus películas. Personajes que, a menudo, viven a la sombra de sus amigos y conocidos más ambiciosos y seguros de sí mismos, pero que rebosan calor humano y alegría de vivir. Joanna siempre se ha identificado con las heroínas olvidadas de la sociedad, con las mujeres sin glamour, corrientes, las menos representadas. Sus personajes, sobre todo los femeninos, emergen casi sin querer, y cuando menos te lo esperas, de mundos convencionales en los que la normalidad, la camaradería y el optimismo son virtudes comunes, pero de los que surgen periódicamente paréntesis deslumbrantes y sorprendentes que impactan y sobresaltan. Es uno de los muchos placeres de los que puede disfrutar el público con las películas de Joanna.

Nació en Birmingham, Inglaterra, en 1962 y pasó la mayor parte de su infancia en Londres. A nadie sorprenderá que su vocación por la animación empezara a una edad muy temprana, a raíz de su devoción absoluta por el dibujo. Siendo hija única de una familia monoparental, se entretenía inventándose sus propios mundos, y adentrándose en ellos con la simple y efectiva ayuda de un lápiz. Ganó su primer premio de dibujo a los ocho años, en un concurso que vio en un paquete de cereales. Antes de descubrir la animación, su ambición inicial era convertirse en dibujante de cómics, inspirada por las tiras políticas de Gillray, Grosz y Heartfield, las tiras cómicas de Hergé y las caricaturas sociopolíticas de Steve Bell y Posy Simmonds. Le interesaban mucho más la realidad social y la crítica política que el mundo de fantasía evocado en la mayoría de los cómics norteamericanos de más popularidad. Lo único que tenían en común estos cómics era que todos contenían personajes increíblemente estudiados, minuciosamente dibujados y con un mordaz tono satírico, cualidades encontradas también en el trabajo de los artistas preferidos de Joanna; artistas como Goya, Velázquez, Daumier, Lautrec y Degas.


Dreams and Desires: Family Ties from atach on Vimeo.

"Dreams and Desires: Family Ties" (2006)


La aguda observación era, y sigue siendo, la clave del vocabulario visual de Joanna. Sus primeras tiras cómicas estaban basadas en experiencias propias. Sin embargo, la falta de energía que -según ella- se apreciaba en esas tiras, le provocaba insatisfacción y frustración. Necesitaba un medio más dinámico y expresivo para dar vida a sus personajes. Y así, en la Universidad de Middlesex fue donde experimentó por primera vez con la animación. Fue una revelación inmediata: por fin había encontrado un medio que insuflaría vitalidad y energía a sus dibujos, aunque para muchos ya había demostrado un dinamismo excepcional y un estilo fluido, que anticipaban las cualidades que más tarde harían de sus animaciones creaciones vibrantes y características.

Desde ese momento, la animación se convertiría en su obsesión. En la universidad produjo una serie de cortometrajes de animación, entre los que se encuentran Superdog y Dancer, que culminaron con su proyecto final de carrera, Girls Night Out, una crítica al machismo brillantemente sencilla y humorística, y un canto al deseo femenino sin inhibiciones. Esta película, realizada con un presupuesto muy reducido, fue la presentación de la insólita heroína Beryl y no tardó en convertirse en un éxito internacional que lanzó a Joanna y a Beryl a la escena mundial. Con el tiempo, el personaje único y memorable de Beryl se convertiría en el eje central de otras dos películas muy personales: Body Beautiful y Dreams and Desires - Family Ties.



Demo


La política de género y opresión, junto al gusto y la fascinación obsesiva de Joanna por explorar las excentricidades del cuerpo humano, en particular la figura femenina, se convirtieron en los temas centrales de su trabajo, que no se limita únicamente a las películas de autor. Con su compañía Beryl Productions, situada en Cardiff, Gales, ha producido una amplísima variedad de inconfundibles películas y anuncios de televisión por encargo, que incluyen la nominada al Oscar Wife of Bath, una adaptación estridente y mordaz de uno de los relatos de los Cuentos de Canterbury de Chaucer; Elles, un canto vivaz y excepcional al trabajo de Toulouse Lautrec; y Britannia, una crítica cáustica y feroz al desarrollo y al legado del imperialismo británico. Muchos consideran Britannia su obra maestra, una película que engloba todas las características propias de su trabajo: una caracterización brillante, una sublime aptitud para el dibujo y una técnica de animación excepcional.
Les Mills.(via)



"Hand drawn Charmin Bears " animación comercial