Walerian Borowczyk

Walerian Borowczyk (nacido en Kwilcz, Polonia, en 1923, y fallecido en París, en 2006) fue el clásico ejemplo de cineasta elevado a lo más alto del favor de los críticos, sobre todo a partir de sus premiadas animaciones estrenadas en los años cincuenta y sesenta, y de sus primeros tres largometrajes de ficción. Desde mediados de los años setenta hasta bien entrados los ochenta, la misma crítica desdeñó sus filmes y maldijo su nombre. Artista polivalente, de larguísima y variada carrera (tal vez en ello radique el secreto de la muy cambiante opinión de muchos críticos), Borowczyk fue pintor, grafista, escritor y sobre todo cineasta especializado en el tema erótico, un cineasta dotado, según André Breton, de una “imaginación fulgurante”.



"Scherzo Infernal" (1984)

En 1951, Borowczyk concluía sus estudios en la Facultad de Artes Gráficas de la Academia de Artes de Varsovia, y dos años después obtenía el gran premio nacional de grafismo por sus carteles para cine, una disciplina que en Polonia alcanza un relieve excepcional. A partir de 1946, había realizado algunos cortometrajes de animación, pero tuvo que esperar a 1957 para recibir el reconocimiento general con Èrase una vez..., que dirigió junto con Jan Lenica, y fue premiada en Venecia y Mannheim. Como se hace evidente en Sentimientos correspondidos (1957), que alcanzó el premio máximo de la crítica polaca, Borowczyk y Lenica intentaban revolucionar el cine de animación polaco al introducir el humor negro, gags surrealistas y una técnica nueva basada en la repartición del guión en escenas. En 1958 vendría la total consagración con La casa, realizada también en colaboración con Lenica, por la que recibieron el gran premio en Bruselas, sobre todo en virtud de la utilización de técnicas mixtas para mostrar las fantasías sexuales de una mujer que espera aburrida en su casa.



"Dom-La casa" (1958)


En la misma década en que alcanzó relevancia mundial la Escuela de Lodz (segunda mitad de los años cincuenta y primera de los sesenta), sobre todo mediante cineastas empeñados en releer la historia, los mitos y la literatura nacional, como Andrzej Wajda y Jerzy Kawalerowicz, entre otros, llegaba a las artes visuales europeas Borowczyk, un cineasta que manifestaba notoria inclinación por el surrealismo, la sicología individual y las fantasías inconfesables. Así se hace patente en su colaboración con Chris Marker, Los astronautas, de 1959, una sátira sobre la exploración espacial plena de elementos farsescos y grotescos.



"Les Astronautes" (1959) 1/2



"Les Astronautes" (1959) 2/2

En 1959 se asienta en París, donde realizó la mayor parte de su obra, y donde transcurriría el resto de sus días. Entre los cortos animados que realizó en esta primera etapa francesa se cuentan Renaissance (1963), que muestra la reconstrucción de objetos destruidos a partir del recurso de la reverse motion.



"Renaissance" (1963)

Pesimista y cínica, Jeux des Anges (1965) describe la macabra excursión a los campos de concentración de ángeles que se entretienen en masacrar a los prisioneros, acompañados de música religiosa. A esta etapa pertenece también su primer largo de ficción animado, con actores reales intercalados, Le Théâtre de M. et Me Kabal (1965), expresión altamente estilizada y surrealista de la crueldad y el terror, alegoría del cambio, la decadencia y la libertad aprisionada. La trama, violenta y medio nihilista, ocurría entre un marido soñador, amante de las mariposas, y una esposa descomunal, con la cabeza de un buitre. La idea del largo procedía del corto Le concert de M. et Mme Kabal (1962), al igual que ocurriría con numerosos cortometrajes animados de esta etapa, en los cuales el cineasta encontraría inspiración para los posteriores largos de ficción con actores. En los dos filmes sobre la pareja Kabal, Borowczyk juega con sus personajes, altera constantemente la cabeza de Madame Kabal, reemplazándola con todo tipo de apariencias, desde una bomba hasta La Gioconda. El agresivo y nihilista surrealismo de estos dos filmes ha sido juzgada por muchos como la anticipación de los dibujos animados de Bill Plympton.



Le concert de M. et Mme Kabal (1962)

En 1966, dirigió Le Dictionnaire de Joachim, premiada en Oberhausen, y Rosalie, galardonada en Berlín, Bérgamo y Cracovia, a partir de una historia escrita por Guy de Maupassant, en cuya puesta se combinan actores reales y figuras animadas con stop-motion. El filme dramatiza la confesión de una muchacha en una corte respecto al aborto clandestino al cual se sometió. Mientras ella habla, la cámara sobrevuela de manera fetichista sobre los instrumentos implicados en el delito. Borowczyk se las arregla para conseguir que el espectador se identifique con la muchacha y justifique su crimen, solo para sugerir al final que todo no es más que una ilusión representada, que se lleva a cabo solo para subrayar la habilidad del cineasta en la manipulación del sentido sobre el bien y el mal.

Fragmento del artículo "Walerian Borowczyk: sin límites entre lo placentero y lo pecaminoso" de Joel del Río (via)



"Encyclopedia de Grand Maman" (1963)